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Inteligencia Emocional en Alicante

Como en montaña nevada — Así funciona nuestro cerebro

Octubre 1, 2015.Pedro Atienza.0 Likes.0 Comments

Álvaro Pascual-Leone, Profesor de Neurología en Harvard Medical Schoolcompara el cerebro humano con una montaña nevada en invierno. La mayoría de los elementos de esta montaña ya nos vienen dados y no van a depender de nosotros: así sería, por ejemplo, las pendientes de sus laderas, si es más o menos escabrosa o la consistencia de la nieve, donde todo ello nos facilitaría o complicaría el transitar por la misma. Estos elementos formarían nuestros genes con los cuales nacemos.

Si suponemos que descendemos desde la cima con nuestros esquíes por primera vez, intentaremos hacerlo, lógicamente, por los lugares más cómodos y por donde menos peligro y riesgos corramos, y al hacerlo, de una manera u otra, dejaremos nuestras huellas en la nieve virgen dejando bien marcado el camino, de modo que con la repetición de esos descensos una y otra vez, marca tras marca, cada vez el recorrido se nos hará más fácil y seguro obteniendo la confianza y comodidad que precisamos para el descenso y el camino se hará nuestro.

Pero el asunto es que cuanto más transitamos por las sendas que ya nos hemos marcado, más difícil nos resultará explorar nuevas rutas ya que las primeras nos impiden aventurarnos por estas. Sólo si conseguimos bloquear el impulso de seguir los viejos caminos podremos dejar nuevas marcas que nos brinden nuevos senderos.

Así funciona nuestro cerebro.

El cerebro busca nuestra supervivencia a través de atajos heurísticos que la garanticen. Clic para tuitear

Álvaro Pascual-Leone

Álvaro Pascual-Leone

Nuestro cerebro busca nuestra comodidad a través de los atajos heurísticos fomentando comportamientos automáticos con los cuales con el menor gasto de energía alcanzar soluciones que garanticen nuestra supervivencia.

Del mismo modo, en la búsqueda de la eterna estancia en nuestra zona de confort, el cerebro se va tejiendo sus razonamientos para la justificación de unos comportamientos que, al fin, acaban convirtiéndose en hábitos.

El educador Horace Mann afirmaba: «Los hábitos son como hebras. Si día a día las trenzamos en una cuerda, pronto será irrompible».

Nuestros hábitos son esos comportamientos, expresiones y maneras de sentir realizados de manera repetitiva y de forma automática, y no sería para nada descabellado afirmar que cada uno de nosotros somos, en cierta forma, la suma de todos ellos, de manera que estos, como afirma Stepfhen R. Coveyllegan a generar nuestra capacidad de ser efectivos o inefectivos en nuestra vida.

«Mis acciones son gobernadas por el apetito, la pasión, el prejuicio, la avaricia, el amor, temor, medio ambiente, hábitos, y el peor de estos tiranos es el hábito. Por lo tanto si tengo que ser esclavo de los hábitos, que sea esclavo de los buenos hábitos. Los malos hábitos deben ser destruidos y nuevos surcos preparados para la buena semilla.» Og MandinoEl vendedor más grande del mundo, Edi. Grijalbo 1979

Así funciona nuestro cerebro pero, afortunadamente, nuestro cerebro puede cambiar.

Así es, nuestro cerebro puede cambiar, pero no está de más tener presente a Elsa Punset cuando nos dice: “Recuerda que sólo logramos transformar aquello que comprendemos […] Tienes un cerebro de plástico, y podrás cambiar todo aquello que logres comprender si te pones manos a la obra”  [1]

Hábitos

De esta forma, según afirma  Covey, trabajando sobre la capacidad, el conocimiento y el deseo es como podremos romper los viejos paradigmas que nos amarran, fuente de la pseudoseguridad de la que hablábamos, tanto a nivel intrapersonal como interpersonal.

No obstante, de manera habitual, los procesos de transformación suelen ser dolorosos. El cambio, ya lo sabemos, es complicado y harto difícil de gestionar. Por otro lado para que un cambio tenga éxito tiene que ser motivado por un propósito superior, de tal forma que el viejo hábito quede subordinado a nuestro deseo futuro. Así, nuestro éxito se sustentará en nuestra capacidad de gestionar deseos, actitudes y aptitudes de modo que logremos invertir nuestras vivencias presentes, y de manera voluntaria, siempre en beneficio de aquellas que verdaderamente deseamos pedroatienza_3para nuestro futuro.


pedro_atienza_inteligencia_emocional_center

pedroatienza@inteligenciaemocional.center

Telf.: 619217810


[1] “El mundo en tus manos” – Elsa Punset, Editorial Destino


 

Pedro Atienza

Máster en Gestión y Administración de Empresas por FUNDESEM Business School. Experto en Inteligencia Emocional y Coaching Ejecutivo por la Universidad Rey Juan Carlos y Escuela de Inteligencia de Madrid. Formado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Alicante.

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