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Inteligencia Emocional en Alicante

Cuando la mejor opción pasa por el perdón

marzo 13, 2016.Pedro Atienza.0 Likes.0 Comments

21 Entonces se adelantó Pedro y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?». 22 Jesús le respondió: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

Mateo 18:21-22

No es esta, ni lo pretende ser, una bitácora religiosa, pero tampoco estoy dispuesto a esconder mis creencias y, llegada la hora de meditar sobre el perdón, considero oportuno, para comenzar, echar mano de estos dos versículos citados, así pues, reivindico: perdonar, «no te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

Pero si bien el perdón es algo que a todos beneficia, en este momento lo que nos ocupa es nuestra propia identidad y por ella, por nuestra buena salud, mental y espiritual, lo que nos conviene es el perdón.

rencorTodos venimos al mundo con las emociones puestas  de serie. Es algo innato a nuestro ser. Las necesitamos. Ninguna emoción es buena ni mala por sí misma. La emoción es neutra, y cada una de ellas tiene su razón y su función.

La ira

Dos de las emociones que reconocemos más fácilmente, por la habitualidad y frecuencia con que la solemos experimentar, son el miedo y la ira. Es esta última, la ira, una emoción ques se manifiesta, sobre todo, cuando percibimos que no somos tratados en la forma en que consideramos que debería ser la adecuada, cuando nos sentimos atacados en nuestros derechos o, igualmente, ante situaciones de injusticia e indignación. De este modo, la ira como el resto de emociones, también nos es necesaria y tiene su aspecto positivo y su función en nuestra vida.

«Con la ira aprendemos a defendernos de lo que nos puede hacer daño. Gracias a la ira sentimos indignación ante la injusticia y ganas de luchar para eliminarla» — Universo de Emociones [1]

Pero desde la negatividad de la ira, se puede señalar lo que esta genera según el pensamiento que vayamos asociando a la emoción: así, la ira deriva en impotencia, rencor, odio, furia, resentimiento, todo ello dentro de un amplio espectro de emociones asociadas con la primera, las cuales, al fin, nos lastran, nos encadenan y nos inhabilitan en el desarrollo de una vida emocionalmente sana.

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Ira, impotencia, rencor, odio, furia, resentimiento, emociones que nos lastran e inhabilitan emocionalmente

El síndrome de Amfortas

En la ópera «Parfisal», de Richard Wagner, el caballero Amfortas es herido de muerte con la Lanza de Longinos, la Lanza Sagrada con la que el soldado romano atravesó el costado de Jesucristo,  la misma que estaba bajo su custodia y que le fue arrebatada por el malvado Klingsor. Amfortas no murió, pero quedó con una fatal herida en cuerpo y alma, que no cesaba de sangrar al serle imposible cicatrizar; su dañado orgullo había generado tanto resentimiento que así su herida no podría nunca curar por sí misma.

La ira mal regulada no permite que nuestras heridas sanen, envolviendonos en un bucle de rencor y resentimiento que no pocas veces acaba en violencia. Es nuestro reto, en la nueva sociedad del siglo XXI, el ser capaces de transformar nuestro entorno desarrollando valores sanos: el respeto, la tolerancia, la solidaridad… Y todo ello pasa por regular el miedo y la ira, y la manera de conseguirlo pasa, ineludiblemente, por la comprensión, la aceptación y el perdón.

El perdón no es renuncia a la justicia. La predisposición al perdón es una actitud que deberemos adoptar, desde nuestra mayor intimidad, si nuestra intención es trabajar sobre nuestro pleno y adecuado desarrollo y crecimiento.

La decisión de perdonar rompe cadenas, elimina lastres y nos permite deshacernos de dañinos rencores e iras, siempre a través de la comprensión y aceptación del pasado, con la atención puesta en nuestro presente.

pedroatienza_3Desde el sano amor propio, debemos permitirnos sanar nuestras heridas. Y esto no es un acto egoísta. El perdón por el bien propio, también es un acto de amor hacia sí mismo y hacia el prójimo.

Así pues, «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».

Y es que la mejor opción, siempre pasa por el perdón #InteligenciaEmocional #Emociones Clic para tuitear

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pedro_atienza_inteligencia_emocional_center

pedroatienza@inteligenciaemocional.center

Telf.: 619217810

[1] Universo de Emociones  - Eduard Punset, Rafael Bisquerra, Palau Gea 2015 - Editorial Palau Gea


 

Pedro Atienza

Máster en Gestión y Administración de Empresas por FUNDESEM Business School. Experto en Inteligencia Emocional y Coaching Ejecutivo por la Universidad Rey Juan Carlos y Escuela de Inteligencia de Madrid. Formado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Alicante.

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