Pedro Atienza

Hablando de Inteligencia Emocional

Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.

Aristóteles, Ética a Nicómaco

Con esta conocida cita inicia Daniel Goleman la introducción de su obra Inteligencia Emocional. Creo, francamente, que la misma, como muestra de la dificultad y la torpeza con la que gestionamos nuestras emociones, es de lo más apropiada para un acercamiento, como pretende ser el presente artículo, a esta disciplina que da título a tan afamado libro.

Y es que una vez que hemos sido capaces de aceptar que nuestro Cociente Intelectual (CI) es una aptitud que no implica garantía alguna de felicidad, y ni siquiera nos asegura el éxito en disciplinas concretas, habilidades como el autocontrol, la automotivación, nuestra capacidad de esfuerzo y perseverancia en la lucha por el logro de nuestros objetivos, conforman las herramientas a nuestra disposición que nos permiten alcanzar nuestra soñada calidad de vida.

imagesY en el desarrollo de todas estas capacidades, inmersos en la crisis emocional en la que desarrollamos nuestras actividades, mucho tiene que aportarnos la Inteligencia Emocional, constituyendo esta el vínculo entre sentimientos, carácter e impulsos morales dado que la Inteligencia Emocional nos capacita el control de estos como clave para el dominio de voluntad y carácter. Y “por el mismo motivo, la raíz del altruismo radica en la empatía, en la habilidad para comprender las emociones de los demás […] Y si existen dos actitudes morales que nuestro tiempo necesita con urgencia son el autocontrol y el altruismo“[1].

A través de la Inteligencia Emocional que nos permite el desarrollo de habilidades como la comprensión de nuestros sentimientos y el pedroatienzadominio de nuestras emociones e impulsos, esenciales para una vida armónica, nuestro mundo, ese que presenciamos día a día, realmente, puede ser cambiado.


 

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[1]  Daniel Goleman, Inteligencia Emocional, Editorial Keiros, 2000

Pedro Atienza

Máster en Gestión y Administración de Empresas por FUNDESEM Business School. Experto en Inteligencia Emocional y Coaching Ejecutivo por la Universidad Rey Juan Carlos y Escuela de Inteligencia de Madrid. Formado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Alicante.

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Máster en Gestión y Administración de Empresas por FUNDESEM Business School. Experto en Inteligencia Emocional y Coaching Ejecutivo por la Universidad Rey Juan Carlos y Escuela de Inteligencia de Madrid. Formado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Alicante.

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