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Inteligencia Emocional en Alicante

Inteligencia Emocional y toma de conciencia

Septiembre 6, 2015.Pedro Atienza.0 Likes.0 Comments

Se dice que fue Pausanias, geógrafo e historiador natural de  Magnesia del Sípilo, allá `por el siglo II, quien nos informó que en el pronaos del Templo de Apolo, en Delfos,  se podía leer el aforismo griego «γνῶθι σεαυτόν», esto es “conócete a ti mismo”.

Lo que no parece estar tan claro es la paternidad de la afirmación; Heráclito, Tales de Mileto, Ptágoras son candidatos a la posesión de tal conocimiento, pero lo cierto es que no son pocos quienes atribuyen la sabiduría al mismísimo Sócrates.

«La enseñanza de Sócrates «conócete a ti mismo» —darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que éstos tienen lugar— constituye la piedra angular de la inteligencia emocional»

Daniel Goleman [1]

 γνῶθι σεαυτόν - Conócete a ti mismo

γνῶθι σεαυτόν – Conócete a ti mismo

  • «γνῶθι σεαυτόν — Conócete a ti mismo»

Como el lector irá comprobando, gran parte de las premisas que conforman las teorías de la Inteligencia Emocional, provienen de muy antiguos conocimientos, como bien pudieran ser socráticos, aristotélicos, cristianos… Y así ocurre, una vez más, con esta conveniente enseñanza: «conócete a ti mismo».

Conocerse uno mismo o, dicho de otra forma, la toma de conciencia del propio ser, desde la perspectiva de la Inteligencia Emocional, es condición indispensable, como punto de partida, para llevar a la práctica la adecuada gestión emocional, que pudiésemos desear —si bien, claro está, el ser consciente de nuestras emociones no garantiza en absoluto su correcto control—.

El control emocional se trabaja día a día, todos los días, pero aún así, sin dejar de recordarnos que el conocimiento es inútil sino no va seguido de la acción, en este asunto, el autoconocimiento, o nuestra toma de conciencia, en el principio no debiera ser una cualidad reactiva.

Ciertamente, lo prudente en esta fase es mantenerse en una posición neutra. Sería la cuestión la de situarnos como espectadores imparciales de aquello cuanto acontece emocionalmente en nuestra vida, de modo que esta observación nos permitiese tomar conciencia ecuánime de nuestras emociones, de nuestros sentimientos, ya sean estos apasionados, fríos, turbulentos o moderados.

[Tweet ” Nuestra propia toma de conciencia, no debe ser reactiva. Lo prudente sería mantenernos neutros. “]

Por otro lado habrá que considerar y destacar la gran importancia del “conocerse a sí mismo” conscientemente, ya que sólo tenemos la opción de controlar aquello que está en el consciente, y por tanto, sólo aquello que está en el consciente es susceptible de ser cambiado por uno mismo.

Nunca habrá que olvidar que en el camino hacia el control:

«La toma de conciencia de las emociones constituye la habilidad emocional fundamental, el cimiento sobre el que se edifican otras habilidades de este tipo, como el autocontrol emocional, por ejemplo [2]»

Observación y autoconocimiento 

Con todo, lo cierto es que, desde la Inteligencia Emocional, el ser consciente de uno mismo nos lleva a la comprensión de nuestras emociones y sentimientos, positivos y negativos, y esta sabiduría nos brinda la gran oportunidad de liberarnos conscientemente y con libertad de sus no deseadas influencias y yugos.

Así pues, como bien nos recuerda Goleman en su obra:

«Aunque haya una diferencia lógica entre ser consciente de los sentimientos e intentar transformalos, Mayer [3] ha descubierto que, para todo propósito práctico, ambas cuestiones van de la mano y que tomar conciencia de un estado de ánimo negativo conlleva el intento de desembarazarnos de él

Entretanto, y no estará de más, como trabajo adicional tendremos que observar precaución hacia aquello que se aloja en el subconsciente, pues si existe algo con potencial para esclavizarnos, es este, precisamente.

  • Es preciso aceptar el proceso.

A la hora de enunciar una definición acerca  de lo que es el Coaching, podríamos encontrarlas a cientos; tantas como autores sobre la materia. Personalmente me atrae Talane Miedaner cuando en su libro Coaching para el éxito, nos define el Coaching como: «Proceso de entrenamiento personalizado y confidencial, que cubre el vacío existente entre lo que eres ahora y lo que deseas ser».

En efecto, una vez trabajado en profundidad el autoconocimiento, nuestra transformación emocional, deberemos entenderla precisamente como un proceso. Un proceso que nos lleve a clarificar la cuestión que podríamos resumirla a modo de “desde donde estoy hasta donde quiero estar”. Un proceso, eso sí, tan confidencial y personalizado que sólo usted, y únicamente usted, podrá realizar y llevar a buen fin.

Un proceso que comienza con la aceptación consciente del mismo de manera libre, personal, responsable, comprometida y honesta. La falta de cualquier ingrediente nos abocará al fracaso.

Miedo de avestruz

De esta forma, desde nuestra decisión, estos dos conceptos apuntados hoy, sólo a modo de introducción, el de proceso y el de consciencia nos acompañarán entonces durante todo este camino y en todas sus fases, reconociendo entre estas:

  1. Tomar conciencia del estado actual en el que nos encontramos. Descubrir cuál es la necesidad no cubierta que nos lleva a querer cambiar.
  2. Conocer/Reconocer nuestro entorno. Saber dónde estamos situados y quién nos acompaña.
  3. Reconocer nuestra actitud ante este entorno y ante la situación en la que nos encontramos inmersos en él.
  4. Si asumimos esa necesidad de cambio, averiguar qué es aquello que nos impide llevarlo a cabo.
  5. Superar estas resistencias.

Resistencias que, muy habitualmente, provienen de los miedos que nos bloquean, pero como decía el proverbio, el más largo de los caminos comienza siempre con un primer paso. Esto es acción; acción tras el conocimiento.

Nada de lo que aquí se ha dicho resultará fácil, pero siempre hay un principio, aquel donde comienzapedroatienza1 nuestra andadura “desde donde estamos hasta donde deseamos estar”.pedro_atienza_inteligencia_emocional_center

pedroatienza@inteligenciaemocional.center

Telf.: 619217810


 

____________

[1] Daniel Goleman – Inteligencia Emocional, Editorial Kairós,  1995.  Pág. 80

[2] Ibíd. 1. Pág. 82

[3] John D. Mayer, psicólogo de la Universidad de New Hampshire, junto a Peter Salovey, padre de la moderna Inteligencia Emocional. 1990

 

Pedro Atienza

Máster en Gestión y Administración de Empresas por FUNDESEM Business School. Experto en Inteligencia Emocional y Coaching Ejecutivo por la Universidad Rey Juan Carlos y Escuela de Inteligencia de Madrid. Formado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Alicante.

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